Teknokultura entre dos siglos – Libro

Este libro reúne una selección de los trabajos publicados en la revista digital Teknokultura en conmemoración de sus trece años de existencia. Los textos incluidos en esta “antología” muestran la diversidad de temas, cuestionamientos y debates que Teknokultura ha albergado y fomentado desde su aparición en 2001. Se han quedado fuera muchos otros también importantes que forman parte del esfuerzo de crear un foro de discusión sobre asuntos de tecnología que deje de una vez por todas de concentrarse en el aparato y el estrecho ámbito de sus usos particulares para atender las maneras complejas en las que la tecnología como sistemas de significación reestructura la vida social, económica, política y cultural. Invitamos al lector a transitar por estas páginas con la expectativa de suscitar suficientes inquietudes como para continuar la discusión, así como acción política y social más allá de ellas.

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Teknokultura es una revista critica sobre cultura digital y movimientos sociales, que desde hace 3 años producida por el grupo de investigación Cibersomosaguas de la UCM. En los últimos años las fuentes de financiación de las publicaciones científicas de la universidad han ido desapareciendo dejando a su suerte a proyectos como TK. La mayor parte del trabajo de la revista Teknokultura es voluntario y no remunerado pero hay algunos costes básicos –hosting, maquetación, traducciones, etc.– que realizan profesionales externos cuyo trabajo podrá ser remunerado gracias a esta iniciativa

QUIENES SOMOS
Teknokultura: Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales (TK) es una revista producida por el Grupo de Investigación Cibersomosaguas que desarrolla su actividad en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, y cuenta con la colaboración de varios miembros de universidades internacionales. Teknokultura se resiste a la asimilación de los estudios sociales de la tecnología y la cibercultura por sectores hegemónicos** y, por tanto, a que se relegue a grupos y colectivos que apuestan por modos distintos de producción y colectivización del capital cultural. Al igual que un laboratorio de experimentación –hacklab– , Teknokultura reúne esfuerzos colectivos con el propósito de profundizar en contenciosos tecnosociales, posicionarse ante los mismos e incitar «participaciones aumentadas».

Se publica únicamente en formato digital y, en consonancia con su compromiso con la cultura libre y las nuevas formas de gestión-distribución del conocimiento, se distribuye de forma gratuita bajo licencia Cretive Commons 3.0 (BY-NC-SA); su sitio web –teknokultura.net– se edita mediante Open Journal Systems (OJS), un software de código abierto de licencia GNU General Public License.

Tras varios años de trayectoria en el seno de la Universidad Complutense (y anteriormente en la Universidad de Puerto Rico), Teknokultura llega a una situación límite. El actual contexto político-económico que atraviesa el país se ha hecho sentir de manera especialmente palpable en las instituciones educativas y culturales, y la universidad no ha sido una excepción. En los últimos años las fuentes de financiación de las publicaciones científicas de la universidad han ido desapareciendo dejando a su suerte a muchos proyectos entre los que se encuentra TK.

A QUÉ SE DESTINARÀ TU DINERO
A pesar de que la mayor parte del trabajo de la revista se ha venido desarrollando a través de trabajo voluntario –publicaciones, edición, etc. –, hay algunos costes específicos –hosting, maquetación, traducciones, etc.– que se realizan por profesionales externos cuyo trabajo ya no puede ser remunerado en la actualidad debido a la precariedad financiera del proyecto.

Esta situación ha impelido a Teknokultura a recurrir al crowdfounding, que además de asegurar la continuidad del proyecto, podría conseguir la auto-sostenibilidad económica del proyecto redundando en una mayor independencia y autonomía de la revista. Al menos, pensamos que abriría la posibilidad de cierta línea de financiación propia que se conectaría directamente con el público lector de la revista y no con directrices superiores, rectorales, ministeriales o internacionales que puedan no tener que ver con los intereses de TK ni de sus lectores y colaboradores.

CALENDARIO PREVISTO
La actual campaña de crowdfounding podría posibilitar, al menos, el funcionamiento de la revista y la edición de los dos número siguientes de Teknokultura (previstos para Marzo y Julio de 2014).

ENLACES DE INTERÉS
Teknokultura: Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales
Grupo de Investigación Cibersomosaguas
facebook.com/Teknokultura
@teknokultura

TEKNOKULTURA. Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales

 

Teknokultura

Teknokultura es la revista dirigida y coordinada desde el grupo de investigación. Es una revista crítica sobre sociedad, cultura y nuevas tecnologías. Es una revista de open access y está indexada en los principales indices de revistas de ciencias sociales: DOAJ, LatinIndex, DialNet y Open Humanities Press-

Texto de posicionamiento:

Teknokultura: Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales se resiste a la asimilación de los estudios sociales de la tecnología y la cibercultura por sectores hegemónicos y, por tanto, a que se relegue a grupos y colectivos que apuestan por modos distintos de producción y colectivización del capital cultural. Al igual que un laboratorio de experimentación – hacklab – , Teknokultura reúne esfuerzos colectivos con el propósito de profundizar en contenciosos tecnosociales, posicionarse ante los mismos e incitar «participaciones aumentadas»

Teknokultura V.9 N.2 (Dic 2012) Trabajadoras y trabajadores culturales: mediaciones y movimientos socioculturales

Editorial:

En la antesala de nuevas intervenciones económicas y tecnocráticas, de nuevos recortes de derechos socioculturales, este número se suma a otras iniciativas que desde el activismo y la movilización social han organizado propuestas que deben ser inevitablemente atendidas, reseñadas, difundidas. Con la interpelación a los trabajadores y trabajadoras culturales (docentes, artistas, investigadores, activistas, asociaciones culturales, periodistas, trabajadores sociales…). Teknokultura brinda la posibilidad de compartir y organizar malestares individuales de un colectivo tan difuso como amplio, tan capaz como fragmentado ante las circunstancias tan adversas y desbordantes de los últimos años. Frente a una progresiva mercantilización de una cultura transformada en bien de consumo, frente al asomo descarado de las políticas y gestiones neoliberales que escampan a sus anchas en la presente cobertura de crisis, los trabajos incluidos en el presente número se suman a la idea de que la cultura es un derecho además de un recurso básico para la socialización y participación social.

Ante esta llamada hemos sido capaces de reunir en el presente número una serie de estudios que ilustran su capacidad de medicación, de transformación, por ejemplo, cuando se resisten a asumir el escenario desolador que acosa la universidad pública española al amparo de las lógicas de competencias y productividad que vertebran el Espacio Europeo de Educación Superior como nos recuerda el texto de María Lozano, o la barbarie acometida desde la reforma universitaria inglesa, no lejos de la que atisban nuestros actuales Ministerios y políticas educativas, como ilustramos a modo de posicionamiento editorial con la traducción del artículo de TP con el título “Neoliberalismo en la Universidad Metropolitana de Manchester, y una alternativa”.

De modo similar Marisela Montenegro y Joan Pujol reparan en las falsas promesas existentes en torno a las nuevas tecnologías y las “brechas digitales de género”. Señalan el modo que las TIC se han instalado en las agendas políticas “tecnofeministas” envueltas en falsas promesas de “transformación de las relaciones patriarcales de producción y explotación de la vida […] que la sociedad del conocimiento es incapaz de realizar”. Los autores, lejos de estas cortinas de humo, proponen atender a las sinergias inherentes a los distintos códigos que participan en el ensamblaje de poder sociotécnico. Ahonda en los códigos tecnológico, audiovisual y subjetivo, el modo que se retroalimentan y las posibilidades que sus sinergias brindan a la hora de conectar herramientas conceptuales como “corporeidad” y “performatividad” y, en particular, su relevancia para una agenda tecnofeminista.

En este número incluimos a su vez un ejemplo concreto de otras culturas participativas y solidaridad en torno y desde algunos de estos espacios urbanos, como es el caso del Grupo de Migración y Convivencia de la Asamblea de Lavapiés. Este Grupo, como detalla en su artículo Juan Román Méndez, desarrolla su trabajo “mediante un proyecto político de lucha a través de la solidaridad y la creación de redes […] de acompañamiento de personas migrantes”. Estas iniciativas y mediaciones socioculturales activan mecanismos de “bienestar y apoyo social” entendidas como forma tangible, concreta, de lucha política y rechazo del cada vez más instalado desmantelamiento del tejido social. El texto no deja de reparar en las tensiones entre los objetivos perseguidos por este grupo de Migración y Convivencia y las intenciones de aquellos que buscan ayuda ni en las dinámicas internas y externas de poder que también “acompañan” su quehacer.

Jorge León y Ana Ruíz abordan igualmente la importancia de los “códigos” y “procesos”, su poder de mediación, desde una concepción novedosa de la gestión y la política urbanística, entendida como un ámbito a medio camino entre la gestión de lugares urbanos físicos y la gestión y computarización de procesos y transacciones económicas simultáneas que acaecen simultáneamente en dichos espacios. Los autores señalan la importancia de superar modelos de proyección del espacio urbano y atender a los procesos de “mediación que permitan controlar la producción de la ciudad por parte de las administraciones y los profesionales de la disciplina”.

Desde un recorrido histórico en torno a la noción de instantánea e hiperaceleración de espacio-tiempo propio de las ciudades actuales, proponen superar la noción de lugar físico como paso previo a la re-apropiación por parte de administraciones públicas de la gestión de las transacciones económicas-productivas que definen lo urbano. Según los autores este “tomar las riendas” por parte de lo público “únicamente será posible una vez desarrolladas e implantadas las técnicas de medición temporal de los procesos económico-participativos ahora en poder de las gestiones privadas de ese supuesto ‘espacio público’”.

La posibilidad de activar redes y colectivos en entornos institucionales adversos, no requiere necesariamente de nociones fuertes de militancia o activismos, tampoco necesitan de un protagonismo excesivo de las nuevas formas de comunicación y mediaciones tecnológicas, las cuales, bajo las nuevas lógicas digitales tendemos a identificar, erróneamente, con la capacidad de movilización o participación social. Como indican Colin Lankshear y Michele Knobel en sus análisis de las nuevas alfabetizaciones digitales sería erróneo pensar que la Web 2.0 y los social media han traído consigo nuevas formas sociales de participación, colaboración, intercambio y distribución de conocimiento y autoría que definen las “culturas participativas” [El texto original, en inglés, fue publicado en el número anterior de la revista].

Lejos de estas visiones desacertadas Colin Lankshear y Michele Knobel –siguiendo a Jenkins (2010)– recuerdan que “[L]a Web 2.0 no es una teoría de la pedagogía sino un modelo de negocio”. También señalan que las formas “participativas” no se originaron en Internet, tampoco en la Web 2.0 a pesar que la web interactiva haya “ampliado las posibilidades de la cultura participativa en una forma alucinante y en una escala cada vez mayor”.

Continuando con nuestra línea editorial, el resto de secciones habituales de la revista permiten la posibilidad de dar a conocer trabajos en distintos formatos y códigos, alejados de estrictos corsés académicos, y de este modo dar cabida a aportaciones más cercanas a los movimientos sociales, el activismo, e incluso a trabajos originales, ensayísticos y de opinión, procedente de distintos ámbitos, el académico inclusive.

Los artículos de María Lozano y TP concretan las reflexiones anteriores dentro de contextos más concretos de acción. En el caso de María Lozano, reivindica que “la universidad como espacio y práctica de aprendizaje real exige hacer frente a las servidumbres voluntarias que sostienen un sistema cultural desigual, jerárquico y excluyente”, dado que hemos llegado a un contexto en el que “los procesos de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior la alejan [a la Universidad] de las dinámicas críticas para instalarla en la reproducción de un saber rentable”. Puesto que lo imperativo en la Universidad española actual es un contrato social que ha conducido a “la esclerosis del pensamiento universitario libre, creativo y utópico, marcado por el triunfo de la racionalidad instrumental al servicio del Mercado”.

Por su parte TP también señala los beneficios de la movilización grupal frente a las estrategias de aislamiento y del miedo individual, y toma como referencia el caso concreto de “acoso” y “acallamiento” que algunas Universidades inglesas exhiben frente a cualquier atisbo de resistencia o no acatamiento. Su análisis del caso de Ian Parker y otros/as colegas en la Universidad Metropolitana nos muestra cómo los procesos descritos en los artículos anteriores para los casos de la Universidad Española no son, ni mucho menos, autóctonos, a la vez que ilustran una vez más que las mediaciones socioculturales y sus capacidades de resistencia son todo menos fútiles.

Cerrando la sección <<A des/propósito de…>> David Agustín Vuelta estudia “una nueva categoría para definir a aquellas personas que no alcanzan una determinada prevalencia de relaciones sexuales mensuales”, los “sin-sexo” en Japón. Para ello se sirve de métodos propios de las Ciencias Sociales para estudiar cómo se define esta nueva categoría, se la concibe como un trastorno mental y a partir de ahí se intenta superarlo. El texto coral “Lo analógico, lo digital y la regulación de la cibercultura”, que presentamos en la sección <<Activismo y Movimentos Sociales>> es producto de la participación de Ángel Gordo en el “VII International Conference on cultural Policy Research ICCPR 2012: Cultural Politics and Cultural Policies” que tuvo lugar en Barcelona en Julio de 2012. Al compartir el guión de la participación, se generó un interesante debate que Albert García estructuró todas las participaciones siguiendo el guión del debate por lo que se tratan la distinción entre la cultura analógica y digital, así como en los cambios en las pautas de producción y consumo; y luego la cuestión de la regulación de la cultura en la era digital.

En la sección <<Pantallas>> Héctor Puente Bienvenido se sirve del juego Diablo III para reflexionar sobre los game sudies y el debate que existe dentro de esta disciplina académica entorno a la conceptualización de “mundo virtual” (como espacio irreal) y espacio del juego. Su contribución pretende clarificarnos este debate y acabar con distinciones y dicotomías poco fructíferas intelectualmente.

Los “Diálogos sobre la adopción en España por parejas del mismo sexo: el problema de las prácticas discriminatorias” y la entrevista a Kathleen Fitzpatrick conforman nuestra sección <<Convers/acciones>>. En el primer caso, tanto Rosa Jorge Bravo como Raquel (Lucas) Platero nos visibilizan en el ámbito de la adopción por parte de las parejas lesbianas y gays en el contexto de Cataluña no sólo desde el marco legal. En cambio, el foco de la atención se centra en el proceso de adopción, mediado por trabajadoras y trabajadores sociales, en su mayoría provenientes de la psicología y el trabajo social, lo que les permite discutir “algunos casos e informes de peritaje, así como las preguntas al Parlamento Catalán y los informes de la Fiscalía Antidiscriminación en los que se plantea las dificultades que surgen cuando las prácticas profesionales, en concreto desde la psicología, contiene valores heterosexistas, machistas y homófobos”. Por otra parte, la entrevista que ha realizado Andrés Lomeña a Kathleen Fitzpatrick nos permite conocer aspectos de su trabajo y visiones sobre la mercantilización de la universidad y de las publicaciones científicas. Su publicación constituye una ocasión privilegiada de compartir estos temas de interés con quien coordina la plataforma MediaCommons y es Directora de Comunicación de la MLA (Modern Language Association).

Finalmente, cerramos el número con la sección de <<Reseñas>> introduciendo una novedad para nuestra Revista. Se trata de dos reseñas del mismo libro, “La CT o La Cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española[Link 1] [Link 2] que no sólo reseñan el libro, sino que aportan nuevas líneas y críticas al mismo, y cuya lectura esperamos que pueda contribuir a continuar debatiendo el desarrollo que ha tenido la industria cultural, y sus estructuras de trabajo, a lo largo de los últimos 35 años de la historia española.

BEYOND FEARS AND HOPES – Teknokultura Vol.9 N.1

Spanish versión

This issue of the Teknokultura Journal presents a selection of works in the social studies of digital technologies that draw an intellectual scenario in which the simplistic reactions of fear or hope, praise or rejection towards new technologies have been overcome. Critical studies of technology have begun to reach a certain point of maturity, going beyond apocalyptic and integrated stances, and developing certain perspectives that capture many of the complexities of this new techno-reality we are being thrown into. In order to avoid naturalizing the consolidation and integration of technological advances, it is important and urgent to supersede mythological views and naïve interpretations, and to focus our analysis on the historical and contingent relations between all social agents and social fields involved in these processes. In this sense, it is also essential to bear in mind our own responsibility as active social agents – whether individually, collectively or institutionally – in the development of technosocial change.

Teknokultura Vol.9 N.2

BEYOND FEARS AND HOPES

Tabla de contenidos

Editorial

Beyond fears and hopes
Igor Sádaba, Javier de Rivera
PDF
pp. 11-18

Karpeta

Towards a free and federated social web: the case of Lorea
Florencio Cabello, Marta Franco, Alex Haché
PDF
pp. 19-43
‘New’ literacies: technologies and values
Colin Lankshear, Michele Knobel
PDF (ENGLISH)
pp. 45-71
Emotions in digital context: Finnish way of saying Pick me; we could make a good couple!
Anne Holappa
PDF (ENGLISH)
pp. 73-84
Bioart: Transhuman and Posthuman Performance
Andy Miah
PDF
pp. 85-104

Regarding…

Links that matter. Notes on identities in the network’s age
Remedios Zafra
PDF
pp. 105-115
The Emotions of the Market
Richard Cleminson
PDF
pp. 117-121
When the anger turns on
Mario Domínguez Sánchez-Pinilla, Miguel Ezquiaga Fernández
PDF
pp. 123-147

Activism and Social Movements

Cyberprotests and the (penal) code
Edición Activismo y Movimientos sociales
PDF
pp. 149-157
Creation and activism from the gender and sexual orientation perspective
Gloria G. Durán
PDF
pp. 159-176

Screens

From thumb’s generation to forefinger’s generation
Henar León Barroso
PDF
pp. 177-181
Electronic trash
Pedro Costa Morata
PDF
pp. 183-186

Inter-views

Inter/view with Richard Barbrook
Andrés Lomeña Cantos
PDF
pp. 187-192
Inter/view with Geert Lovink
Andrés Lomeña Cantos
PDF
pp. 193-199

Reviews

Nunca más solo. El fenómeno del móvil
David Jorge Domínguez
PDF
pp. 201-206
Un cuarto propio conectado
Jéssica Faciabén Lago
PDF
pp. 207-214
The Net Delusion – Contra el rebaño digital
César Rendueles
PDF
pp. 215-221